S-5. El despilfarro de alimentos

El despilfarro de alimentos es la tercera causa del cambio climático y representa el 8% del total de los gases de efecto invernadero (GEI) que emitimos anualmente.

Los ODS.

Objetivo 12.3«Para 2030, reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per capita en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y distribución, incluidas las pérdidas posteriores a las cosechas».

Datos de la FAO.

Según la FAO, en el mundo se desperdician 1.300 millones de toneladas de comida al año, un tercio de todos los alimentos producidos para el consumo humano. Si la comida desperdiciada fuera un país, sería el tercer emisor de gases de efecto invernadero del mundo asegura Nick Nuttall, portavoz de la ONU sobre el Cambio Climático,

La pérdida y el desperdicio de alimentos hacen referencia a su merma en las etapas sucesivas de la cadena de suministro de alimentos destinados al consumo humano. Los alimentos se pierden o desperdician en toda la cadena de suministro, desde la producción inicial hasta el consumo final de los hogares. Esto puede deberse a problemas en la recolección, almacenamiento, embalaje, transporte, infraestructura o a los mecanismos de mercado, o de los precios, así como a los marcos institucionales y legales.

Cuando desperdiciamos comida, desperdiciamos la mano de obra, el dinero y recursos valiosos (como semillas, agua, pienso, etc.) que se emplean en la producción de la comida, así como los recursos que se destinan a transportarla.

En resumen, el desperdicio de alimentos aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático. El impacto ambiental del despilfarro de comida ha alcanzado unos límites insostenibles.

Según la FAO:

  • El desperdicio de alimentos repercute significativamente en el cambio climático mundial, pues es el 8% de las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero), el equivalente a 3300 millones de toneladas de carbono.
  • El 30% de la tierra agrícola del mundo se utiliza para la producción de alimentos que nunca serán consumidos. Además, también conllevan un elevado coste ambiental puesto que este desperdicio contribuye a mermar la calidad de las tierras, el volumen de los caudales de agua y la biodiversidad.
  • La huella hídrica del desperdicio de alimentos consume hasta un 21% del agua dulce en el mundo, el equivalente a tres veces el tamaño del lago de Ginebra, que tiene 582 kilómetros cuadrados de superficie.

Ver: Informe FAO sobre la huella del despilfarro de alimentos.

Ver: Folleto FAO sobre la huella del despilfarro de alimentos.

Normativa Europea

En la UE hay distintas iniciativas como son:

Normativa Española

Magrama 2013: Estrategia “Más alimento, menos desperdicio”. Programa para la reducción de las pérdidas y el desperdicio alimentario y la valorización de los alimentos desechados.

Mapama 2017: «Más alimento, menos desperdicio». Estrategia 2017-2020.

También se desarrollan una serie de guías con el título de «Buen Aprovecho» para reducir el desperdicio alimentario por sectores:

Buen Aprovecho en centros educativos”. MAGRAMA. 2014.

«Buen Aprovecho en el sector minorista, frutas y hortalizas» MAGRAMA. 2015.

«Buen Aprovecho en la restauración«. MAPAMA. 2017.